domingo, 15 de diciembre de 2013

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A veces la vida nos tira una moneda al aire, simplemente cara o cruz, y sólo puedes limitarte a aceptarlo. A mí, mi puñetera vida acostumbra a tirar mi moneda más veces de las necesarias, y mantenerme siempre en un toma y daca conmigo misma, a estar siempre pendiendo de un hilo.
Al final la costumbre hace mella en los actos, asi que he acabado por no dejar que mi moneda caiga al suelo, que no determinen mi destino los actos de los demás, que no sea la vida la que me dé, si no yo la que le arranque a ella los momentos...
Y aunque a veces salga caro hacerle frente, el destino no es más que palabrería de aquellos que no quisieron que el mundo tomara forma propia, de aquellos que hace generaciones limitaron las cabezas y el afán de superación de cada uno, simplemente por miedo a que nos salieramos de su corral.
Destino, no es más que nuestra idea de futuro, el camino que vamos construyendo paso a paso, el camino que nosotros mismo elegimos.. ¿qué sería de nosotros hoy, si todas esas grandes mentes ayer no se hubieran saltado el protocolo establecido, hubieran dicho verdades y seguido sus ideas?
Yo, personalmente, he decidido que nada va a mantenerme atada a un camino ajeno, a un camino que no haya sido creado por mis principios y mis directrices. Por eso he decidido que la vida no va a tirarme más la moneda a la cara, no van a obligarme a pensar como ellos; no voy a establecerme límites, (por que vislumbrar los límites hace que rechacemos la idea de llegar al final, ya que odiamos los finales, y como buenos lectores nos escuecen las últimas páginas de un libro que hubieramos seguido leyendo toda la vida) mi límite no tiene lugar.
Haré de mi vida una historia en la que el recuerdo no pese más que lo presente, en la que el olor de las sábanas mojadas de amor no desvanezca nunca, la historia de una persona que sin querer cambiar el mundo lo cambió para alguien (aun que no estaría mal cambiar el mundo...), una vida en la que no haya nada que perder por intentar ganarlo todo...
y tiraré la moneda al río, para que se la lleve la corriente y nadie pueda devolverla para encerrarme de nuevo en su continuo caer, y nadie pueda corregirme y obligarme a cambiar palabras al escribir, que mis palabras y mis actos enganchen tanto a las personas, que quieran quedarse a leer conmigo... una historia de la que jamás llegaré a leer la última página...
así nunca sabré que ha llegado el final. 

Vega.

domingo, 10 de noviembre de 2013

I miss you.

Llovía, nunca sabré si eran mis ojos los que me hacían verlo todo húmedo y gris o esque realmente las calles estaban inundadas de algo así, parecido, al presentimiento de que vas a tener un día horrible, corriendo calle abajo, con prisa. Pues así corría el agua, que recuerdo. Y nosotros que corríamos en dirección contraria. Siempre a contracorriente, intentando hacernos fuertes de algo que acababa con nuestras fuerzas, y con nosotros mismos.

Recuerdo que llevabas el pelo mojado, y que te quedaba igual de bien que cuando salías de la ducha. Que llevabas la ropa calada, y recuerdo que esa camiseta te quedaba mejor cuando la tirabas al suelo. También recuerdo que yo llevaba calados hasta los huesos, con el miedo y el frío de una noche de tormenta no tan grande como aquella.

Recuerdo el calor de tus manos, siempre atentas a los peligros externos, otra vez salvando vidas. Recuerdo también la inclinación a la que caían las gotas sobre tu espalda haciendo precipicios de vértigo, como si no tuviera suficiente con mirarte a los ojos.

Tú me sueltas. Y yo te espero. Creía no haberte perdido, entre aquella ciudad hecha océano. Y ahora empezaba a lloverme por dentro.

Tu respuesta a mis porqués nunca me pareció buena excusa para dejar de verte porque solo me decías que no había razones, que merecía algo mejor, alguien que supiera quererme, simplemente que se había acabado.

Entonces, cuando te veía irte, con las manos en los bolsillos, como el que acaba de resolver un problema, comprendí que el amor es así. Y que también era bonito de alguna forma verte partir, porque de algún modo yo iba a seguir sintiendo exactamente lo mismo. Porque estés o no estés voy a seguir queriendo verte por aquí, que sigas siendo mi rompecabezas y que te resuelvas por ti mismo y que me resuelvas a mí. Que voy a seguir queriendo reírme haciéndote cosquillas, o que me abraces y no digas nada por que sabes que no tienes que hacerlo. Voy a seguir queriendo que me mires cuando yo baje la mirada. Voy a seguir queriendo que me beses la nariz.

Entonces, fue, que te vi irte, comprendiendo que el amor no era esperarte ni haberte querido.Para mí el amor era esa mierda de quererte y no tenerte. El amor era verte ir, sin poder hacer nada para que te des la vuelta, me mires, y saber que estos dos segundos en los que solo has cruzado la calle han sido los peores de mi vida. El amor es no poder gritarte porque la lluvia en mis oídos sonaba mucho más.

El amor es calarte, helarte, recorrerte, ganarte, perderte, perderme, follarte, soñarte, gritarte, sonreírte, escucharte, suicidarme.
El amor es tu canción favorita sonando en bucle.
El amor es tú yéndote mientras no parábamos de mojarnos.

Y aquí estoy, esperando una señal de advertencia que me avise de que me echas de menos, y poder parar la lluvia, y correr detrás de ti, y que me dejes contarte cómo me siento... y que me dejes enseñarte lo que es el amor.

El amor es que tú vuelvas para compartir los febreros.

Vega.

miércoles, 16 de octubre de 2013

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Y aquí estás. Conmigo, a todas horas, cada segundo, cada latido, cada inspiración... estamos juntos, estás en mí, eres yo y él, eres nosotros. Sé que te voy a echar mucho de menos, sé que nunca me lo voy a perdornar.
El hecho es que no puedo seguir con esto, necesito que se acabe, por mi bien y por el tuyo, porque nunca podría darte lo que necesitas ni lo que te hará feliz, porque no tengo nada, y si no se tiene nada no hay nada que dar...
Mañana me odiaré, cuando vea las fotos de ayer y tú no estes en ellas, porque no dejé que te quedaras conmigo, porque te arranqué de mis brazos antes de que llegaras a ellos, porque no supe hacerle frente a la situación... pero esque eres demasiado para mí,

jueves, 3 de octubre de 2013

Está aquí.

Apenas sabéis lo que es el amor pues ya no hablemos de ''hacer el amor'', aunque algunos repetís estas palabras con una facilidad espasmodica.
¿Qué es hacer el amor para vosotros? ¿Follar lento o cómo va eso?
Para mí hacer el amor es algo así, atended:
Hacer el amor es verse perfecto en los ojos de alguien, romperse, hacer las paces, querer que una noche nunca se acabe. Es compartir tus miedos, tus virtudes y defectos, sentirte libre en una jaula, beberte el mar si es necesario.
Hacer el amor es afrontar lo que una persona te plantea por muy difícil que te parezca, cuidar de alguien para ser cuidado. Es que te cueste dormir sin algien y que sus pequeños defectos te parezcan virtudes.
Hacer el amor para mí eres tú, pero en la cama (en la ducha, en el sofá, en un banco del parque, en la iglesia...) se folla.
 
  Octubre.



Deneb.

Se fue.

Tus ojos me gritan que me marche, que hemos terminado, que aquí ya no hago nada...
    -¿Te hago daño? ¿Lo sientes?
Las palabras que no dicen nada, el sexo que ya no me sacia, los te quieros que ya no son sinceros. Que ya solo vienes a ver si esa noche podrás morir en mis curvas, estupido suicida.
    -¿Cómo te enamoraste de mí?
Este lunes por la mañana, este nudo en la garganta, estas ganas de desidia, este horror de sentirte vacío, o solo, o nada, o simplemente odio.
    -¿Lo sientes?
Estas ganas de tí sin tí, este café fío que me tienta, este mono que ya no me deja vivir, que dibuja insomnio, que trae ojeras.
    -Lo sientes...
Ya ni me importa, busca el fró de mis pies entre las piernas de cualquiera, ata mis recuerdos con aquel lazo y regalamelos cuando deje de estar muerta.
Yo ya no te mendigaré amor, ni te pensaré en la ducha, ni te traeré café y galletas en las mañanas.
    -Lo siento.
Mayo.

    Deneb.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Mensaje de buenas noches.

Hola cariño. Espero no despertarte del sueño profundo que tengas pero es que no podia dormir amor, por que llevo bastante tiempo de la noche pensando cariño. Y pensaba en ti y en lo que desearia que ahora mismo estuvieras a mi lado, aqui en la cama conmigo y que en vez que me diera calor la manta me lo dieras tu cielo, que en vez de sentir las sabanas en mi cuerpo sintiera tus manos y el tacto de tu piel. También pensaba en lo poco que te valoro a veces y lo que me dejo influir por mi entorno, cuando tu no tienes la culpa, por eso te pido perdon mi amor. Tengo ganas de besarte, de no parar de besarte nunca.. Tengo muchas ganas de que nuestras casas sea una misma y de que nuestra vida sea compartida, no se si pido demasiado y pienso en el futuro tambien demasiado, pero lo que mas, mas me apetece ahora mismo es de hacerte el amor y recordarte lo muy enamorada que estoy de ti, lo maravillosa que eres y que espero que no te vayas nunca de mi lado.
Altair.

jueves, 5 de septiembre de 2013

La fête

Luces, sudor, la voz fluida de ese rapeo, y ese olor a yerba que entra en los pulmones como una bala de aire a presión, se pierde la mirada...
Paro, respiro, tomo aire, fuerzas. Brazos arriba, la garganta inflada de tanto gritar.
La gente deja de ser gente, parecen animales puestos de cocaína, son animales.
Estoy en el centro de un mogollón de caras desconocidas, translúcidas, opacas, y empapadas de alcohol y sudor... yo tambien he dejado de ser yo, siento que los pies se me despegan del suelo, y que lo único a lo que me puedo aferrar es una botella de Ron. La agarro con fuerza y me la llevo a los labios, se apagan las luces y los altavoces empiezan a retumbar tanto que el suelo tiembla. Noto la música en mi pecho, una bandada de pájaros revoloteando, intentando salir y emprender el vuelo. Pero me resisto a dejarlos escapar, no quiero que me dejen aquí sola, me siento mejor con ellos dentro de mi.
Bolsitas brillantes se abren paso entre las manos de la gente, y al momento el volumen sube en las mentes. El polvo de hadas de la sala, este tambien hace volar.. Ese sonido psicodélico se me clava en mi, mi cuerpo ya no responde, la cabeza se me va de lado a lado, los ojos en blanco y vuelta a lo mismo.

Vega.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

La victoria del vencido.

Sigo odiando el olor a cerveza, el sonidito de los semáforos cuando la calle está desierta, el tic tac del reloj de cuco del salón de mi abuela por las noches, las risas forzadas, la morriña por mis montañas, que siento, cuando vuelvo a Madrid... Odio despertarme sabiendo que no vas a estar a mi lado cuando abra los ojos. En cambio, sigo chiflada por las fresitas de chuchería, sigo sin poder remediar un escalofrío cada vez que me tumbo en el capo del coche a ver las estrellas. Sigo cantando en la ducha, haciendo fotografías por doquier. Sigo prefiriendo lo dulce a lo salado, y las matemáticas siguen sin ser mi fuerte... Al fin y al cabo no he cambiado tanto como parece.
Pero yo me noto cambiada, mis palabras ya no son capaces de explicarse por si solas, no me trasmiten eso que me hacia sumergirme en lo más profundo de mi, ya no deliro con ideas de grandeza, ni espero de la vida algo profundo, me siento aprisionada en una cárcel de cicatrices y heridas tan graves que cosieron demasiado deprisa como para que curaran bien. Demasiadas historias olvidadas en un cuardeno que no sé muy bien donde dejé, ni si quiera recuerdo si llegó a existir, sólo sé que una parte de mí habitaba en él... tantos momentos encerrados en mis venas, mezclados con la sangre, para no olvidarlos nunca. Hoy me propongo a mi misma encontrarme, sumergirme en mi reflejo y abordar los pensamientos mejor enterrados de mi mente, los recuerdos que no quise superar en su momento, el odio afligido que vive en mi almohada empapada de sudores frios, suplicarme a mi misma una tregua, dejarme respirar sin límite de tiempo, poder vivir sin atarme a algo que ya no tiene sentido ninguno. Para poder aferrarme a lo que de verdad merece la pena.
Sugiero un tiempo muerto, tiempo para que mis retinas borren las imágenes grabadas en el fondo de mi mirada, y para que el nudo en la garganta se deshaga de una vez por todas, y me deje  respirar bien hondo; para después de vencida, vencer sobre mi misma.

Aristóteles: "Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo."

Vega.


miércoles, 12 de junio de 2013

En la guerra y en el amor, todo vale.

Hacía mucho que no volvía a reir como ahora lo hago, no volvía a tener esta sensación tan extraña de saber que estoy perdiendo el control sobre mi. A sentir como solo una persona es capaz de hacerme la mas feliz del mundo, de conseguir que pierda el miedo a estamparme contra el suelo teniendo la sensación de estar tirándome desde un avión en caída libre, y de hacerme sentir cada día como si estuviera en lo alto de una montaña rusa, con ese hormigueo tan extraño que sufrimos los enamorados en el estómago, tan solo con que se me pase su nombre por la cabeza o recuerde su olor... Pero también es la misma sensaciòn la que puede condenarme a precipitarme al vacío.
Encerrarme en una habitación sin muebles, ni ventanas, donde mi único aliado sea la oscuridad, y sentirme como si me hubiera pasado por encima un tanque. Es en estos momentos cuando me siento desorientada y me pregunto que debo hacer. ¿Cuantas veces me ha pasado esto? ¿Cuantas veces he creído es él... ? Y me he roto la boca contra la pared.
Sí, puedo decir que tengo miedo, mucho miedo de saber que estoy dando mi corazòn por alguien; y es que es el único que tengo.. Ya está magullado, y si terminan por romperlo, no voy a tener nada que dar. Pero es algo, algo es lo que me hace arriesgarmelo todo, doble o nada. Algo que no puedo evitar.Y lo vas llevando día a día, y día tras día va aumentando. Hasta que te das cuenta que no cabe dentro de ti y que no puedes aguantarlo, que necesitas gritarlo a los 4 vientos y quedarte sin voz , que necesitas llorar como si mañana fuese tu ultimo día, pero es entonces cuando aparece, y solo con abrir los ojos y mirarte , se te olvida el mundo, el reloj se para y te contraes, se te oprime el pecho de una forma un tanto excitante, y terminas por dejar de pensar. Y todo da lo mismo, nada es tan importante como para pensarlo en ese momento. ¿Y sabes? Lo único importante son esos ojos que te están mirando, con el alma.
Puede que salga mal, y tengo miedo. Puede que duela ver el final cuando se acerque, duele fracasar, pero más me duele no dejarme llevar por los impulsos y pensar más tarde que hubiera podido ser... Más duele reprimir y explotar cuando ya no tienes nada, mas duele perder la oportunidad de tenerlo todo por miedo a perder, por eso a mi me gusta arriesgar.
Y quizás me este equivocando otra vez .. Pero no puedo evitarlo, en el amor no hay tiempo ni edad, no hay cultura, ni raza, ni interés , el amor viene sin más y no puedes evitarlo, es lo que sientes al fin y al cabo..
Nadie manda en esto y tanto en la guerra como en el amor, todo vale.


jueves, 6 de junio de 2013

Creía que eran un par de pastillas.

Cerré la puerta. Por fin estaba en un sitio seguro, en mi casa, en un lugar dónde con firmeza sabía que nadie me iba a perseguir con sus miradas o a retenerme con sus palabras. Me di cuenta de lo difícil que era vivir, y por un momento mi propia ansiedad me hizo pensar en la posibilidad de no seguir con este juego, en el que siempre ganan los de siempre. Levanté la vista y entre la borrosa vista del salón por las lágrimas vi una foto. Qué recuerdos me transmitía esa foto. Ahí, en ese pequeño marco pude ver otra vida diferente, una vida que me hacía feliz, dónde el campo era verde y el aire era limpio. El agua me rozaba los pies y el viento me acariciaba la cara y el pelo. Por un instante sonreí. Me di cuenta que era la primera vez que sonreía en mucho tiempo y me hizo mirar al lado de fotografía, otra. Cuanto la echaba de menos... Rompí a llorar de nuevo y entonces el pitido del teléfono me sacó de mi tristeza. Lo maldecía, era tarde, ¿quién coño llamaba a esta hora?. Me armé de valor y relajé mi furia para cogerlo. Conteste con un simple ¿sí? y la voz que llegó a mi oído hizo que las lágrimas se secaran solas, que el corazón latiera con ganas y no por pura rutina. Mil pulmones estaban llenos de aire pero no era capaz de decir ni una sola palabra. Tenía ganas de gritar, reír y llorar, pero esta vez de felicidad.Me dijo que me esperaba, que saliera a la calle. Colgué y fui corriendo a por ella, a por el amor de mi vida que me había dejado hace un par de meses para no volver. Se me hizo eterno el recorrido del salón hasta la puerta. En cuánto abrí, pude verla a lo lejos. En la calle ya no llovía ni hacía frío, un sol radiante brillaba y mi piel reducía debajo de ella. Corrí y corrí hasta quedarme sin aire, pero llegué. Otra vez, entre sus brazos, otra vez pude acariciarla. Seguía igual de guapa que en vida y el impulso de besarla se adueñó de mi. Por unos instantes me aparté. ¿Qué hacía ella allí? Hace 2 meses y 3 días exactamente que yo misma la vi hundirse bajo tierra. Le pregunté.
-Mi amor ¿eres tú o me he vuelto loca?
-Cariño, soy yo.
-Me puedes..
-Shh calla, ahora vamos a vivir lo que no nos dio tiempo, mi vida.





Bi...Bi...Bi...
-Uno, dos, tres.
-Se nos va.
-Se ha tomado una dosis muy grande de analgésicos.
-No, no, no, otra vez no.
Bi.........................
-Doctor, la hemos perdido.
-Hora de la muerte: 00:00 Fecha: 14/01/2025
 
Altair

lunes, 22 de abril de 2013

Es como sed de venganza de la primera a la última lagrima.


A veces cuando no respiro pienso en vengarme de ti, de todas las noches en las que me acuesto llorando, vengarme las mentiras, de los agobios, de que la sigas recordando a veces, de que la eches de menos y que aparezca en cualquier parte.
De cada frase dual, de cada día que estuve queriendo sola, de cada descosido que me hiciste... Uff como si no fuese ya lo suficientemente rota.
Vengarme de tu corazón, del mío, de quererte y necesitarte más de lo que a veces lo hago conmigo misma.
Ya sabes ¿no? 
Encontrar a alguien que consiga hacerme feliz a medias y no acabe volviéndome loca, al que darle la mitad de mí y esperar lo mínimo, alguien como él... Al que pueda volver loco porque aun sigue cuerdo y entero, uno al que destrozar y hacer sentir tan vacío como me siento yo de vez en cuando.
Ese que me folle y no me abrace después, uno como él al que no pretenda nunca decir te quiero, alguien que me tape a medias tu agujero.

Pero acabo respirando y me doy cuenta de que prefiero ahogarme mil veces a acabar haciéndote daño, porque que no sonrías acaba siendo más problema para mí que para ti a veces, porque esta claustrofobia de no querer mirarte me hace más feliz que follarme a ese.

No, no sé que has hecho conmigo que ya no me sale ni la venganza, que acabo pensando en tus piernas abriendo las mías, en tu boca por mi ombligo, en tener tus manos de sujetador... En mí moviendome encima tuya mientras susurras ''me encantas'' , en pedirte que me folles...
Y después cuando ya todo es calma, en tu cabeza sobre mi pecho mientras respiro entrecortada y te susurro  ''te quiero''.
Deneb.

domingo, 10 de marzo de 2013

Es ella, ahí viene.


Ella sigue aquí, me susurra al oído en los sueños, grita cuando los demás callan, me hunde en la paranoia, te ahoga, me ahoga.
Me siento como si tuviese doble personalidad, como si el vaiven de mis sentimientos me cerrara la capacidad de echarla. Ries, lloras, gritas... Pero no se va.
¿Sabes?
Quiero hacer las cosas de manera correcta, pero ella ya no conoce el control, sus dedos oscuros me agarran el corazón implantándolo en la cabeza y pudriéndome el cerebro...
Me hace dudar, escuchar a la gente, creerla y abrir la boca como solo una inepta haría. Me roba el orgullo y lo esconde en lugares estratégicos de mi cuerpo para que aparezca en el peor momento posible. Lo psicoanaliza todo de manera instantánea, los gestos, las palabras, haciéndome errar.
Sueño con ella a veces, me mata mientras duermo, encuentra mi neurosis y la dibuja con colores cálidos sobre mis gestos.
La dibujo de vez en cuando sin llegar a captar su alma.
Me encuentra, me atrapa.
Deneb.

lunes, 28 de enero de 2013

A carcajada limpia.

Me río de todos vosotros, de vuestras caras, de vuestros sentimientos, de vuestras paranoias mentales. No sabéis nada de esto y eso que ya sois mayorcitos. Todavía no tenéis ni idea de valorar lo que es una carcajada con ganas, o un amor verdadero, o lo que de verdad es una desgracia, por que ni soltar una risa falsa para agradar a otra persona te hace feliz, ni fingir que amas a alguien prometiéndole un siempre cuando por dentro solo tienes ganas de que se callé, te hace feliz, tampoco lo hace llorar por que el chico que te gusta no te mira, o por que tu novio/a te ha puesto los cuernos. No. Y yo, que sí me he dado cuenta de los verdaderos valores de esta ... de esta situación a la que llamamos vida me río de vosotros y poco a poco me voy quedando y aprovechando esa felicidad que vosotros desperdiciáis.

Altair.

lunes, 21 de enero de 2013

Aquí ahora, sólo ahora.

Me encuentro en un lugar, simplemente un lugar, un sitio más o quizás un sitio menos para buscar, buscar la ilusión, el amor, la alegría, las sonrisas, lo que te haga feliz, lo que te haga estar pues de puta madre. No se cómo salir de aquí no se tampoco siquiera sí podré salir, sólo creo que se que estoy atrapada en este sitio y supuestamente por mucho tiempo, supuestamente por que no me voy a quedar de brazos cruzados tragando y dejando que mis sonrisas, mis risas, mis ilusiones se las quede otro, en otro sitio, en otro lugar o en otra parte que no sea este infierno en el que me conservo de momento.

Altair.

domingo, 6 de enero de 2013

Así lo recuerdo.


Ojos rojos, caras sucias, noches locas, besos largos...

Nada significa, nunca llevo nada en el corazón. Alcohol y pocas ganas de sentir tenía esa noche y apareciste tú de nuevo lo de siempre, todo ojos verdes.
Sonaba en mi cabeza una canción perdida y enredada entre neuronas abotargadas.
A veces te busco, cuando mi corazón a muerto en alguna esquina (si, ese que se supone nunca siente) te busco a veces, cuando mi cuerpo ya no tiembla de emoción, a veces si, a veces no.
-¿Qué te pasa?- Siempre preguntas.
-Nada, ¿qué me va a pasar?- Contesto y callas.
Y en silencio sigues tu viaje, por donde mi cuerpo te deja, por donde mi mente te pide, yo sigo el mio por donde quiero y cada uno se pierde en lo suyo...
Oigo tu voz de fondo.
-Adiós.
Mirando tu cara de soslayo dibujo una sonrisa fría y descompasada, te dejo atrás como cada vez y empiezo mi camino de vergüenza escondiéndome del sol.
''Nunca y nada'' pienso siempre, antes de que mi cabeza toque las frías y dulces sabanas blancas.
Y al día siguiente lo unico que me queda es miseria, dormir contigo es la soledad al cuadrado.
Hay tantas historias en mi vida, y tú formaste parte de ella, así te recuerdo, desde luego no eras mi principe azul.
Deneb.

-¿Hacía dónde preciosa? +El primero a ningún lugar.

Estoy totalmente cansada de esto, me da igual lo que hagas joder déjame. Quiero hacer mi camino, seguir el sendero que yo me marque, tampoco es nada malo ¿no?
No me apetece ser como tú ni como nadie, quiero ser yo y no quiero que me cambien. Pero día a día la vida viene a buscarme y me arranca un pedacito de mi, vosotros tirando de un lado u otro arrancáis un pedacito de mi cada día, y yo, ya no se ser yo nunca más. Ya no encuentro el sendero ¿acaso hay sendero? Ni quiero ser lo que era. Ni lo que soy.
En realidad ni siquiera recuerdo quien era, el pasado es una maraña de recuerdos que no me dejo mirar, el presente es el ahora y el ahora nunca me gustó, y el futuro no se pinta de colores agradables la verdad... ¿Cuál es mi tiempo entonces? ¿quién fui yo ayer? ¿qué soy ahora? ¿qué seré mañana?
Y vosotros que me leeis desde algún lugar remoto ¿acaso os creeis que sabeis quién sois?

Deneb.

jueves, 3 de enero de 2013

¿De veras lo crees?

¿Estás menospreciando mi inteligencia? ¿Crees que no sé lo que estás pensando ahora mismo? ¿Crees que no sé lo que has pensado hace 2 minutos ? ¿Crees que no sabré lo que pensarás en 5 segundos? Eres todo lo que dijiste que nunca serías, yo, por mi parte, soy todo lo que tú siempre has querido ser, a lo que todos creen que pueden llegar. Anhelas tener lo que yo tengo, ansías conocer lo que yo sé. A veces me impresionas, otras simplemente, la mayoría de las veces, me desconciertas. Eres débil, no conoces el valor y la honra de uno mismo, no aspiras a grandes cosas, te conformas con tener algo con lo que pasar el tiempo. Tu felicidad depende de los demás y tu capacidad de reacción podría decirse que es nula. En cambio yo, yo tengo metas, aprecio el respeto de los demás, conozco mis defectos y mis puntos fuertes, trazo cada movimiento, coloco bien los peones. ¿Crees que puedes hundirme con tus comentarios? ¿Crees que espero algo más de tí? ¿Crees que no soy capaz de utilizarte, de sobreponerme?
¿De verás lo crees? ¿Si? No me conoces, yo a tí si. Me tienes delante, detrás, soy tu sombra.
Vega.