Y aquí estás. Conmigo, a todas horas, cada segundo, cada latido, cada inspiración... estamos juntos, estás en mí, eres yo y él, eres nosotros. Sé que te voy a echar mucho de menos, sé que nunca me lo voy a perdornar.
El hecho es que no puedo seguir con esto, necesito que se acabe, por mi bien y por el tuyo, porque nunca podría darte lo que necesitas ni lo que te hará feliz, porque no tengo nada, y si no se tiene nada no hay nada que dar...
Mañana me odiaré, cuando vea las fotos de ayer y tú no estes en ellas, porque no dejé que te quedaras conmigo, porque te arranqué de mis brazos antes de que llegaras a ellos, porque no supe hacerle frente a la situación... pero esque eres demasiado para mí,
Que me vista, por lo pies. Que me desayune. Un hombre al que no haga falta mentirle. Que me ensucie y no tenga miedo de ponerme del revés.
— May (@doucesouffrance) octubre 14, 2014
Un vestido carece totalmente de sentido, salvo el de inspirar a los hombres el deseo de quitártelo.
— May (@doucesouffrance) agosto 26, 2014
miércoles, 16 de octubre de 2013
.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario