domingo, 10 de noviembre de 2013

I miss you.

Llovía, nunca sabré si eran mis ojos los que me hacían verlo todo húmedo y gris o esque realmente las calles estaban inundadas de algo así, parecido, al presentimiento de que vas a tener un día horrible, corriendo calle abajo, con prisa. Pues así corría el agua, que recuerdo. Y nosotros que corríamos en dirección contraria. Siempre a contracorriente, intentando hacernos fuertes de algo que acababa con nuestras fuerzas, y con nosotros mismos.

Recuerdo que llevabas el pelo mojado, y que te quedaba igual de bien que cuando salías de la ducha. Que llevabas la ropa calada, y recuerdo que esa camiseta te quedaba mejor cuando la tirabas al suelo. También recuerdo que yo llevaba calados hasta los huesos, con el miedo y el frío de una noche de tormenta no tan grande como aquella.

Recuerdo el calor de tus manos, siempre atentas a los peligros externos, otra vez salvando vidas. Recuerdo también la inclinación a la que caían las gotas sobre tu espalda haciendo precipicios de vértigo, como si no tuviera suficiente con mirarte a los ojos.

Tú me sueltas. Y yo te espero. Creía no haberte perdido, entre aquella ciudad hecha océano. Y ahora empezaba a lloverme por dentro.

Tu respuesta a mis porqués nunca me pareció buena excusa para dejar de verte porque solo me decías que no había razones, que merecía algo mejor, alguien que supiera quererme, simplemente que se había acabado.

Entonces, cuando te veía irte, con las manos en los bolsillos, como el que acaba de resolver un problema, comprendí que el amor es así. Y que también era bonito de alguna forma verte partir, porque de algún modo yo iba a seguir sintiendo exactamente lo mismo. Porque estés o no estés voy a seguir queriendo verte por aquí, que sigas siendo mi rompecabezas y que te resuelvas por ti mismo y que me resuelvas a mí. Que voy a seguir queriendo reírme haciéndote cosquillas, o que me abraces y no digas nada por que sabes que no tienes que hacerlo. Voy a seguir queriendo que me mires cuando yo baje la mirada. Voy a seguir queriendo que me beses la nariz.

Entonces, fue, que te vi irte, comprendiendo que el amor no era esperarte ni haberte querido.Para mí el amor era esa mierda de quererte y no tenerte. El amor era verte ir, sin poder hacer nada para que te des la vuelta, me mires, y saber que estos dos segundos en los que solo has cruzado la calle han sido los peores de mi vida. El amor es no poder gritarte porque la lluvia en mis oídos sonaba mucho más.

El amor es calarte, helarte, recorrerte, ganarte, perderte, perderme, follarte, soñarte, gritarte, sonreírte, escucharte, suicidarme.
El amor es tu canción favorita sonando en bucle.
El amor es tú yéndote mientras no parábamos de mojarnos.

Y aquí estoy, esperando una señal de advertencia que me avise de que me echas de menos, y poder parar la lluvia, y correr detrás de ti, y que me dejes contarte cómo me siento... y que me dejes enseñarte lo que es el amor.

El amor es que tú vuelvas para compartir los febreros.

Vega.

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