domingo, 10 de marzo de 2013

Es ella, ahí viene.


Ella sigue aquí, me susurra al oído en los sueños, grita cuando los demás callan, me hunde en la paranoia, te ahoga, me ahoga.
Me siento como si tuviese doble personalidad, como si el vaiven de mis sentimientos me cerrara la capacidad de echarla. Ries, lloras, gritas... Pero no se va.
¿Sabes?
Quiero hacer las cosas de manera correcta, pero ella ya no conoce el control, sus dedos oscuros me agarran el corazón implantándolo en la cabeza y pudriéndome el cerebro...
Me hace dudar, escuchar a la gente, creerla y abrir la boca como solo una inepta haría. Me roba el orgullo y lo esconde en lugares estratégicos de mi cuerpo para que aparezca en el peor momento posible. Lo psicoanaliza todo de manera instantánea, los gestos, las palabras, haciéndome errar.
Sueño con ella a veces, me mata mientras duermo, encuentra mi neurosis y la dibuja con colores cálidos sobre mis gestos.
La dibujo de vez en cuando sin llegar a captar su alma.
Me encuentra, me atrapa.
Deneb.

lunes, 28 de enero de 2013

A carcajada limpia.

Me río de todos vosotros, de vuestras caras, de vuestros sentimientos, de vuestras paranoias mentales. No sabéis nada de esto y eso que ya sois mayorcitos. Todavía no tenéis ni idea de valorar lo que es una carcajada con ganas, o un amor verdadero, o lo que de verdad es una desgracia, por que ni soltar una risa falsa para agradar a otra persona te hace feliz, ni fingir que amas a alguien prometiéndole un siempre cuando por dentro solo tienes ganas de que se callé, te hace feliz, tampoco lo hace llorar por que el chico que te gusta no te mira, o por que tu novio/a te ha puesto los cuernos. No. Y yo, que sí me he dado cuenta de los verdaderos valores de esta ... de esta situación a la que llamamos vida me río de vosotros y poco a poco me voy quedando y aprovechando esa felicidad que vosotros desperdiciáis.

Altair.

lunes, 21 de enero de 2013

Aquí ahora, sólo ahora.

Me encuentro en un lugar, simplemente un lugar, un sitio más o quizás un sitio menos para buscar, buscar la ilusión, el amor, la alegría, las sonrisas, lo que te haga feliz, lo que te haga estar pues de puta madre. No se cómo salir de aquí no se tampoco siquiera sí podré salir, sólo creo que se que estoy atrapada en este sitio y supuestamente por mucho tiempo, supuestamente por que no me voy a quedar de brazos cruzados tragando y dejando que mis sonrisas, mis risas, mis ilusiones se las quede otro, en otro sitio, en otro lugar o en otra parte que no sea este infierno en el que me conservo de momento.

Altair.

domingo, 6 de enero de 2013

Así lo recuerdo.


Ojos rojos, caras sucias, noches locas, besos largos...

Nada significa, nunca llevo nada en el corazón. Alcohol y pocas ganas de sentir tenía esa noche y apareciste tú de nuevo lo de siempre, todo ojos verdes.
Sonaba en mi cabeza una canción perdida y enredada entre neuronas abotargadas.
A veces te busco, cuando mi corazón a muerto en alguna esquina (si, ese que se supone nunca siente) te busco a veces, cuando mi cuerpo ya no tiembla de emoción, a veces si, a veces no.
-¿Qué te pasa?- Siempre preguntas.
-Nada, ¿qué me va a pasar?- Contesto y callas.
Y en silencio sigues tu viaje, por donde mi cuerpo te deja, por donde mi mente te pide, yo sigo el mio por donde quiero y cada uno se pierde en lo suyo...
Oigo tu voz de fondo.
-Adiós.
Mirando tu cara de soslayo dibujo una sonrisa fría y descompasada, te dejo atrás como cada vez y empiezo mi camino de vergüenza escondiéndome del sol.
''Nunca y nada'' pienso siempre, antes de que mi cabeza toque las frías y dulces sabanas blancas.
Y al día siguiente lo unico que me queda es miseria, dormir contigo es la soledad al cuadrado.
Hay tantas historias en mi vida, y tú formaste parte de ella, así te recuerdo, desde luego no eras mi principe azul.
Deneb.

-¿Hacía dónde preciosa? +El primero a ningún lugar.

Estoy totalmente cansada de esto, me da igual lo que hagas joder déjame. Quiero hacer mi camino, seguir el sendero que yo me marque, tampoco es nada malo ¿no?
No me apetece ser como tú ni como nadie, quiero ser yo y no quiero que me cambien. Pero día a día la vida viene a buscarme y me arranca un pedacito de mi, vosotros tirando de un lado u otro arrancáis un pedacito de mi cada día, y yo, ya no se ser yo nunca más. Ya no encuentro el sendero ¿acaso hay sendero? Ni quiero ser lo que era. Ni lo que soy.
En realidad ni siquiera recuerdo quien era, el pasado es una maraña de recuerdos que no me dejo mirar, el presente es el ahora y el ahora nunca me gustó, y el futuro no se pinta de colores agradables la verdad... ¿Cuál es mi tiempo entonces? ¿quién fui yo ayer? ¿qué soy ahora? ¿qué seré mañana?
Y vosotros que me leeis desde algún lugar remoto ¿acaso os creeis que sabeis quién sois?

Deneb.

jueves, 3 de enero de 2013

¿De veras lo crees?

¿Estás menospreciando mi inteligencia? ¿Crees que no sé lo que estás pensando ahora mismo? ¿Crees que no sé lo que has pensado hace 2 minutos ? ¿Crees que no sabré lo que pensarás en 5 segundos? Eres todo lo que dijiste que nunca serías, yo, por mi parte, soy todo lo que tú siempre has querido ser, a lo que todos creen que pueden llegar. Anhelas tener lo que yo tengo, ansías conocer lo que yo sé. A veces me impresionas, otras simplemente, la mayoría de las veces, me desconciertas. Eres débil, no conoces el valor y la honra de uno mismo, no aspiras a grandes cosas, te conformas con tener algo con lo que pasar el tiempo. Tu felicidad depende de los demás y tu capacidad de reacción podría decirse que es nula. En cambio yo, yo tengo metas, aprecio el respeto de los demás, conozco mis defectos y mis puntos fuertes, trazo cada movimiento, coloco bien los peones. ¿Crees que puedes hundirme con tus comentarios? ¿Crees que espero algo más de tí? ¿Crees que no soy capaz de utilizarte, de sobreponerme?
¿De verás lo crees? ¿Si? No me conoces, yo a tí si. Me tienes delante, detrás, soy tu sombra.
Vega.


jueves, 20 de diciembre de 2012

No callan.

Hablan, les oigo, pero no les escucho, no les entiendo. Son cientos de voces frías, lejanas. Quieren algo de mí y yo no sé que puedo darles. Tiran y tiran de mis pensamientos y por poco se los llevan. Me marean, me atoran. Consigo oír un llanto, un grito, un suspiro, un intento de susurro...
Susurros. Están por todas partes, no les veo, pero les oigo. No callan, no cesa el público.Me agotan. Se me estremece el corazón. No sé de dónde vienen, ni a dónde van. Sólo sé que están aquí, dentro, pero lejos a la vez. Nunca callan, sólo descansan, sólo bajan el tono, nunca se van. Siempre están conmigo, en mi cabeza.
A veces puedo sentirlos. No sé que son, sé por dónde se mueven. Caminan sin rozar el suelo, sin pisar baldosa. Nos traspasan, se introducen en mi sistema nervioso.
Lo colocan todo para ellos. No callan, parecen salidos de la nada. Me incomodan, no se van. Siempre han estado aquí, y no tienen intención de marchar.

Vega.