jueves, 3 de octubre de 2013

Está aquí.

Apenas sabéis lo que es el amor pues ya no hablemos de ''hacer el amor'', aunque algunos repetís estas palabras con una facilidad espasmodica.
¿Qué es hacer el amor para vosotros? ¿Follar lento o cómo va eso?
Para mí hacer el amor es algo así, atended:
Hacer el amor es verse perfecto en los ojos de alguien, romperse, hacer las paces, querer que una noche nunca se acabe. Es compartir tus miedos, tus virtudes y defectos, sentirte libre en una jaula, beberte el mar si es necesario.
Hacer el amor es afrontar lo que una persona te plantea por muy difícil que te parezca, cuidar de alguien para ser cuidado. Es que te cueste dormir sin algien y que sus pequeños defectos te parezcan virtudes.
Hacer el amor para mí eres tú, pero en la cama (en la ducha, en el sofá, en un banco del parque, en la iglesia...) se folla.
 
  Octubre.



Deneb.

Se fue.

Tus ojos me gritan que me marche, que hemos terminado, que aquí ya no hago nada...
    -¿Te hago daño? ¿Lo sientes?
Las palabras que no dicen nada, el sexo que ya no me sacia, los te quieros que ya no son sinceros. Que ya solo vienes a ver si esa noche podrás morir en mis curvas, estupido suicida.
    -¿Cómo te enamoraste de mí?
Este lunes por la mañana, este nudo en la garganta, estas ganas de desidia, este horror de sentirte vacío, o solo, o nada, o simplemente odio.
    -¿Lo sientes?
Estas ganas de tí sin tí, este café fío que me tienta, este mono que ya no me deja vivir, que dibuja insomnio, que trae ojeras.
    -Lo sientes...
Ya ni me importa, busca el fró de mis pies entre las piernas de cualquiera, ata mis recuerdos con aquel lazo y regalamelos cuando deje de estar muerta.
Yo ya no te mendigaré amor, ni te pensaré en la ducha, ni te traeré café y galletas en las mañanas.
    -Lo siento.
Mayo.

    Deneb.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Mensaje de buenas noches.

Hola cariño. Espero no despertarte del sueño profundo que tengas pero es que no podia dormir amor, por que llevo bastante tiempo de la noche pensando cariño. Y pensaba en ti y en lo que desearia que ahora mismo estuvieras a mi lado, aqui en la cama conmigo y que en vez que me diera calor la manta me lo dieras tu cielo, que en vez de sentir las sabanas en mi cuerpo sintiera tus manos y el tacto de tu piel. También pensaba en lo poco que te valoro a veces y lo que me dejo influir por mi entorno, cuando tu no tienes la culpa, por eso te pido perdon mi amor. Tengo ganas de besarte, de no parar de besarte nunca.. Tengo muchas ganas de que nuestras casas sea una misma y de que nuestra vida sea compartida, no se si pido demasiado y pienso en el futuro tambien demasiado, pero lo que mas, mas me apetece ahora mismo es de hacerte el amor y recordarte lo muy enamorada que estoy de ti, lo maravillosa que eres y que espero que no te vayas nunca de mi lado.
Altair.

jueves, 5 de septiembre de 2013

La fête

Luces, sudor, la voz fluida de ese rapeo, y ese olor a yerba que entra en los pulmones como una bala de aire a presión, se pierde la mirada...
Paro, respiro, tomo aire, fuerzas. Brazos arriba, la garganta inflada de tanto gritar.
La gente deja de ser gente, parecen animales puestos de cocaína, son animales.
Estoy en el centro de un mogollón de caras desconocidas, translúcidas, opacas, y empapadas de alcohol y sudor... yo tambien he dejado de ser yo, siento que los pies se me despegan del suelo, y que lo único a lo que me puedo aferrar es una botella de Ron. La agarro con fuerza y me la llevo a los labios, se apagan las luces y los altavoces empiezan a retumbar tanto que el suelo tiembla. Noto la música en mi pecho, una bandada de pájaros revoloteando, intentando salir y emprender el vuelo. Pero me resisto a dejarlos escapar, no quiero que me dejen aquí sola, me siento mejor con ellos dentro de mi.
Bolsitas brillantes se abren paso entre las manos de la gente, y al momento el volumen sube en las mentes. El polvo de hadas de la sala, este tambien hace volar.. Ese sonido psicodélico se me clava en mi, mi cuerpo ya no responde, la cabeza se me va de lado a lado, los ojos en blanco y vuelta a lo mismo.

Vega.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

La victoria del vencido.

Sigo odiando el olor a cerveza, el sonidito de los semáforos cuando la calle está desierta, el tic tac del reloj de cuco del salón de mi abuela por las noches, las risas forzadas, la morriña por mis montañas, que siento, cuando vuelvo a Madrid... Odio despertarme sabiendo que no vas a estar a mi lado cuando abra los ojos. En cambio, sigo chiflada por las fresitas de chuchería, sigo sin poder remediar un escalofrío cada vez que me tumbo en el capo del coche a ver las estrellas. Sigo cantando en la ducha, haciendo fotografías por doquier. Sigo prefiriendo lo dulce a lo salado, y las matemáticas siguen sin ser mi fuerte... Al fin y al cabo no he cambiado tanto como parece.
Pero yo me noto cambiada, mis palabras ya no son capaces de explicarse por si solas, no me trasmiten eso que me hacia sumergirme en lo más profundo de mi, ya no deliro con ideas de grandeza, ni espero de la vida algo profundo, me siento aprisionada en una cárcel de cicatrices y heridas tan graves que cosieron demasiado deprisa como para que curaran bien. Demasiadas historias olvidadas en un cuardeno que no sé muy bien donde dejé, ni si quiera recuerdo si llegó a existir, sólo sé que una parte de mí habitaba en él... tantos momentos encerrados en mis venas, mezclados con la sangre, para no olvidarlos nunca. Hoy me propongo a mi misma encontrarme, sumergirme en mi reflejo y abordar los pensamientos mejor enterrados de mi mente, los recuerdos que no quise superar en su momento, el odio afligido que vive en mi almohada empapada de sudores frios, suplicarme a mi misma una tregua, dejarme respirar sin límite de tiempo, poder vivir sin atarme a algo que ya no tiene sentido ninguno. Para poder aferrarme a lo que de verdad merece la pena.
Sugiero un tiempo muerto, tiempo para que mis retinas borren las imágenes grabadas en el fondo de mi mirada, y para que el nudo en la garganta se deshaga de una vez por todas, y me deje  respirar bien hondo; para después de vencida, vencer sobre mi misma.

Aristóteles: "Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo."

Vega.


miércoles, 12 de junio de 2013

En la guerra y en el amor, todo vale.

Hacía mucho que no volvía a reir como ahora lo hago, no volvía a tener esta sensación tan extraña de saber que estoy perdiendo el control sobre mi. A sentir como solo una persona es capaz de hacerme la mas feliz del mundo, de conseguir que pierda el miedo a estamparme contra el suelo teniendo la sensación de estar tirándome desde un avión en caída libre, y de hacerme sentir cada día como si estuviera en lo alto de una montaña rusa, con ese hormigueo tan extraño que sufrimos los enamorados en el estómago, tan solo con que se me pase su nombre por la cabeza o recuerde su olor... Pero también es la misma sensaciòn la que puede condenarme a precipitarme al vacío.
Encerrarme en una habitación sin muebles, ni ventanas, donde mi único aliado sea la oscuridad, y sentirme como si me hubiera pasado por encima un tanque. Es en estos momentos cuando me siento desorientada y me pregunto que debo hacer. ¿Cuantas veces me ha pasado esto? ¿Cuantas veces he creído es él... ? Y me he roto la boca contra la pared.
Sí, puedo decir que tengo miedo, mucho miedo de saber que estoy dando mi corazòn por alguien; y es que es el único que tengo.. Ya está magullado, y si terminan por romperlo, no voy a tener nada que dar. Pero es algo, algo es lo que me hace arriesgarmelo todo, doble o nada. Algo que no puedo evitar.Y lo vas llevando día a día, y día tras día va aumentando. Hasta que te das cuenta que no cabe dentro de ti y que no puedes aguantarlo, que necesitas gritarlo a los 4 vientos y quedarte sin voz , que necesitas llorar como si mañana fuese tu ultimo día, pero es entonces cuando aparece, y solo con abrir los ojos y mirarte , se te olvida el mundo, el reloj se para y te contraes, se te oprime el pecho de una forma un tanto excitante, y terminas por dejar de pensar. Y todo da lo mismo, nada es tan importante como para pensarlo en ese momento. ¿Y sabes? Lo único importante son esos ojos que te están mirando, con el alma.
Puede que salga mal, y tengo miedo. Puede que duela ver el final cuando se acerque, duele fracasar, pero más me duele no dejarme llevar por los impulsos y pensar más tarde que hubiera podido ser... Más duele reprimir y explotar cuando ya no tienes nada, mas duele perder la oportunidad de tenerlo todo por miedo a perder, por eso a mi me gusta arriesgar.
Y quizás me este equivocando otra vez .. Pero no puedo evitarlo, en el amor no hay tiempo ni edad, no hay cultura, ni raza, ni interés , el amor viene sin más y no puedes evitarlo, es lo que sientes al fin y al cabo..
Nadie manda en esto y tanto en la guerra como en el amor, todo vale.


jueves, 6 de junio de 2013

Creía que eran un par de pastillas.

Cerré la puerta. Por fin estaba en un sitio seguro, en mi casa, en un lugar dónde con firmeza sabía que nadie me iba a perseguir con sus miradas o a retenerme con sus palabras. Me di cuenta de lo difícil que era vivir, y por un momento mi propia ansiedad me hizo pensar en la posibilidad de no seguir con este juego, en el que siempre ganan los de siempre. Levanté la vista y entre la borrosa vista del salón por las lágrimas vi una foto. Qué recuerdos me transmitía esa foto. Ahí, en ese pequeño marco pude ver otra vida diferente, una vida que me hacía feliz, dónde el campo era verde y el aire era limpio. El agua me rozaba los pies y el viento me acariciaba la cara y el pelo. Por un instante sonreí. Me di cuenta que era la primera vez que sonreía en mucho tiempo y me hizo mirar al lado de fotografía, otra. Cuanto la echaba de menos... Rompí a llorar de nuevo y entonces el pitido del teléfono me sacó de mi tristeza. Lo maldecía, era tarde, ¿quién coño llamaba a esta hora?. Me armé de valor y relajé mi furia para cogerlo. Conteste con un simple ¿sí? y la voz que llegó a mi oído hizo que las lágrimas se secaran solas, que el corazón latiera con ganas y no por pura rutina. Mil pulmones estaban llenos de aire pero no era capaz de decir ni una sola palabra. Tenía ganas de gritar, reír y llorar, pero esta vez de felicidad.Me dijo que me esperaba, que saliera a la calle. Colgué y fui corriendo a por ella, a por el amor de mi vida que me había dejado hace un par de meses para no volver. Se me hizo eterno el recorrido del salón hasta la puerta. En cuánto abrí, pude verla a lo lejos. En la calle ya no llovía ni hacía frío, un sol radiante brillaba y mi piel reducía debajo de ella. Corrí y corrí hasta quedarme sin aire, pero llegué. Otra vez, entre sus brazos, otra vez pude acariciarla. Seguía igual de guapa que en vida y el impulso de besarla se adueñó de mi. Por unos instantes me aparté. ¿Qué hacía ella allí? Hace 2 meses y 3 días exactamente que yo misma la vi hundirse bajo tierra. Le pregunté.
-Mi amor ¿eres tú o me he vuelto loca?
-Cariño, soy yo.
-Me puedes..
-Shh calla, ahora vamos a vivir lo que no nos dio tiempo, mi vida.





Bi...Bi...Bi...
-Uno, dos, tres.
-Se nos va.
-Se ha tomado una dosis muy grande de analgésicos.
-No, no, no, otra vez no.
Bi.........................
-Doctor, la hemos perdido.
-Hora de la muerte: 00:00 Fecha: 14/01/2025
 
Altair