Que me vista, por lo pies. Que me desayune. Un hombre al que no haga falta mentirle. Que me ensucie y no tenga miedo de ponerme del revés.
— May (@doucesouffrance) octubre 14, 2014
Un vestido carece totalmente de sentido, salvo el de inspirar a los hombres el deseo de quitártelo.
— May (@doucesouffrance) agosto 26, 2014
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Mensaje de buenas noches.
jueves, 5 de septiembre de 2013
La fête
Luces, sudor, la voz fluida de ese rapeo, y ese olor a yerba que entra en los pulmones como una bala de aire a presión, se pierde la mirada...
Paro, respiro, tomo aire, fuerzas. Brazos arriba, la garganta inflada de tanto gritar.
La gente deja de ser gente, parecen animales puestos de cocaína, son animales.
Estoy en el centro de un mogollón de caras desconocidas, translúcidas, opacas, y empapadas de alcohol y sudor... yo tambien he dejado de ser yo, siento que los pies se me despegan del suelo, y que lo único a lo que me puedo aferrar es una botella de Ron. La agarro con fuerza y me la llevo a los labios, se apagan las luces y los altavoces empiezan a retumbar tanto que el suelo tiembla. Noto la música en mi pecho, una bandada de pájaros revoloteando, intentando salir y emprender el vuelo. Pero me resisto a dejarlos escapar, no quiero que me dejen aquí sola, me siento mejor con ellos dentro de mi.
Bolsitas brillantes se abren paso entre las manos de la gente, y al momento el volumen sube en las mentes. El polvo de hadas de la sala, este tambien hace volar.. Ese sonido psicodélico se me clava en mi, mi cuerpo ya no responde, la cabeza se me va de lado a lado, los ojos en blanco y vuelta a lo mismo.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
La victoria del vencido.
Sigo odiando el olor a cerveza, el sonidito de los semáforos cuando la calle está desierta, el tic tac del reloj de cuco del salón de mi abuela por las noches, las risas forzadas, la morriña por mis montañas, que siento, cuando vuelvo a Madrid... Odio despertarme sabiendo que no vas a estar a mi lado cuando abra los ojos. En cambio, sigo chiflada por las fresitas de chuchería, sigo sin poder remediar un escalofrío cada vez que me tumbo en el capo del coche a ver las estrellas. Sigo cantando en la ducha, haciendo fotografías por doquier. Sigo prefiriendo lo dulce a lo salado, y las matemáticas siguen sin ser mi fuerte... Al fin y al cabo no he cambiado tanto como parece.
Pero yo me noto cambiada, mis palabras ya no son capaces de explicarse por si solas, no me trasmiten eso que me hacia sumergirme en lo más profundo de mi, ya no deliro con ideas de grandeza, ni espero de la vida algo profundo, me siento aprisionada en una cárcel de cicatrices y heridas tan graves que cosieron demasiado deprisa como para que curaran bien. Demasiadas historias olvidadas en un cuardeno que no sé muy bien donde dejé, ni si quiera recuerdo si llegó a existir, sólo sé que una parte de mí habitaba en él... tantos momentos encerrados en mis venas, mezclados con la sangre, para no olvidarlos nunca. Hoy me propongo a mi misma encontrarme, sumergirme en mi reflejo y abordar los pensamientos mejor enterrados de mi mente, los recuerdos que no quise superar en su momento, el odio afligido que vive en mi almohada empapada de sudores frios, suplicarme a mi misma una tregua, dejarme respirar sin límite de tiempo, poder vivir sin atarme a algo que ya no tiene sentido ninguno. Para poder aferrarme a lo que de verdad merece la pena.
Sugiero un tiempo muerto, tiempo para que mis retinas borren las imágenes grabadas en el fondo de mi mirada, y para que el nudo en la garganta se deshaga de una vez por todas, y me deje respirar bien hondo; para después de vencida, vencer sobre mi misma.
Aristóteles: "Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo."
Vega.
miércoles, 12 de junio de 2013
En la guerra y en el amor, todo vale.
Hacía mucho que no volvía a reir como ahora lo hago, no volvía a tener esta sensación tan extraña de saber que estoy perdiendo el control sobre mi. A sentir como solo una persona es capaz de hacerme la mas feliz del mundo, de conseguir que pierda el miedo a estamparme contra el suelo teniendo la sensación de estar tirándome desde un avión en caída libre, y de hacerme sentir cada día como si estuviera en lo alto de una montaña rusa, con ese hormigueo tan extraño que sufrimos los enamorados en el estómago, tan solo con que se me pase su nombre por la cabeza o recuerde su olor... Pero también es la misma sensaciòn la que puede condenarme a precipitarme al vacío.
Encerrarme en una habitación sin muebles, ni ventanas, donde mi único aliado sea la oscuridad, y sentirme como si me hubiera pasado por encima un tanque. Es en estos momentos cuando me siento desorientada y me pregunto que debo hacer. ¿Cuantas veces me ha pasado esto? ¿Cuantas veces he creído es él... ? Y me he roto la boca contra la pared.
Sí, puedo decir que tengo miedo, mucho miedo de saber que estoy dando mi corazòn por alguien; y es que es el único que tengo.. Ya está magullado, y si terminan por romperlo, no voy a tener nada que dar. Pero es algo, algo es lo que me hace arriesgarmelo todo, doble o nada. Algo que no puedo evitar.Y lo vas llevando día a día, y día tras día va aumentando. Hasta que te das cuenta que no cabe dentro de ti y que no puedes aguantarlo, que necesitas gritarlo a los 4 vientos y quedarte sin voz , que necesitas llorar como si mañana fuese tu ultimo día, pero es entonces cuando aparece, y solo con abrir los ojos y mirarte , se te olvida el mundo, el reloj se para y te contraes, se te oprime el pecho de una forma un tanto excitante, y terminas por dejar de pensar. Y todo da lo mismo, nada es tan importante como para pensarlo en ese momento. ¿Y sabes? Lo único importante son esos ojos que te están mirando, con el alma.
Puede que salga mal, y tengo miedo. Puede que duela ver el final cuando se acerque, duele fracasar, pero más me duele no dejarme llevar por los impulsos y pensar más tarde que hubiera podido ser... Más duele reprimir y explotar cuando ya no tienes nada, mas duele perder la oportunidad de tenerlo todo por miedo a perder, por eso a mi me gusta arriesgar.
Y quizás me este equivocando otra vez .. Pero no puedo evitarlo, en el amor no hay tiempo ni edad, no hay cultura, ni raza, ni interés , el amor viene sin más y no puedes evitarlo, es lo que sientes al fin y al cabo..
Nadie manda en esto y tanto en la guerra como en el amor, todo vale.
jueves, 6 de junio de 2013
Creía que eran un par de pastillas.
-Mi amor ¿eres tú o me he vuelto loca?
-Cariño, soy yo.
-Me puedes..
-Shh calla, ahora vamos a vivir lo que no nos dio tiempo, mi vida.
Bi...Bi...Bi...
-Uno, dos, tres.
-Se nos va.
-Se ha tomado una dosis muy grande de analgésicos.
-No, no, no, otra vez no.
Bi.........................
-Doctor, la hemos perdido.
-Hora de la muerte: 00:00 Fecha: 14/01/2025
lunes, 22 de abril de 2013
Es como sed de venganza de la primera a la última lagrima.
domingo, 10 de marzo de 2013
Es ella, ahí viene.
Ella sigue aquí, me susurra al oído en los sueños, grita cuando los demás callan, me hunde en la paranoia, te ahoga, me ahoga.
Me siento como si tuviese doble personalidad, como si el vaiven de mis sentimientos me cerrara la capacidad de echarla. Ries, lloras, gritas... Pero no se va.
¿Sabes?
Quiero hacer las cosas de manera correcta, pero ella ya no conoce el control, sus dedos oscuros me agarran el corazón implantándolo en la cabeza y pudriéndome el cerebro...
Me hace dudar, escuchar a la gente, creerla y abrir la boca como solo una inepta haría. Me roba el orgullo y lo esconde en lugares estratégicos de mi cuerpo para que aparezca en el peor momento posible. Lo psicoanaliza todo de manera instantánea, los gestos, las palabras, haciéndome errar.
Sueño con ella a veces, me mata mientras duermo, encuentra mi neurosis y la dibuja con colores cálidos sobre mis gestos.
La dibujo de vez en cuando sin llegar a captar su alma.
Me encuentra, me atrapa.
Deneb.
