martes, 25 de septiembre de 2012

Cuentos...

Me engañaron de pequeña ¿Sabeis? Me enseñarón que algún día sería feliz, que conocería a una persona maravillosa y sería mi principe azul. Me enseñaron a creer en el amor a primera vista y que cuando conoces a alguien especial la música suena, y el tiempo se detiene...
Bueno, quizá eso último sea cierto, pero cuando la música deja de sonar, y el tiempo vuelve a correr, ves a la gente moverse a velocidad extrambotica. Después, algo se pega a tu pecho ahogandote de una manera salvaje, y tú, si tú, te quedas con pajaritos en la cabeza y cara de gilipollas. SI DE GILIPOLLAS

Pensemos en el amor pues... Todos tenemos unas doctrinas en la cabeza, pero que coño en esto manda el corazón.
 Se cree que solo se puede querer a una persona, pero no, te puedes volver loca pensando en a quien quieres más y volverlos locos ellos que se preguntan ¿A quién querra?
Se piensa que el amor es mutuo... MEC equivocados todos ¿Qué ocurre con esos que se quedan queriendo solos? Si, esas terceras personas las cuales sienten por dos ya que se quedan con todo el sentimiento. Cuando tu corazón late solo ¿Lo habeis sentido? No os lo recomiendo, es mucha mierda mental.
Y por último creeis que el amor es algo evidente, que es fácil, y se da por hecho. REQUETEMEEC El amor es duro, es constante y confuso. El amor duele, como si te arrancaran el corazoón, pero sin envargo es él. Masoca, estupido e inconstante, quien sigue latiendo, pidiendo más, esperando, manteniendonos en pie.

Pues eso amigos, que me engañaron, me vendieron el principe con perdices y hasta el vestido de novia. Pero me enamoré de villanos, que me prometieron noches de amor delirante, que me vendieron el cielo y no olí ni las nubes.
Cambiemos el cuento pequeños. Creamos en el amor, tal y como nosotros pensemos que es más verdadero...

 Y es que ¿Quién dicta las normas? ¿Quién me dice que no me puedo enamorar del campesino, del pirata, del malo o de la princesa...?
Deneb.

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