Hacía mucho que no volvía a reir como ahora lo hago, no volvía a tener esta sensación tan extraña de saber que estoy perdiendo el control sobre mi. A sentir como solo una persona es capaz de hacerme la mas feliz del mundo, de conseguir que pierda el miedo a estamparme contra el suelo teniendo la sensación de estar tirándome desde un avión en caída libre, y de hacerme sentir cada día como si estuviera en lo alto de una montaña rusa, con ese hormigueo tan extraño que sufrimos los enamorados en el estómago, tan solo con que se me pase su nombre por la cabeza o recuerde su olor... Pero también es la misma sensaciòn la que puede condenarme a precipitarme al vacío.
Encerrarme en una habitación sin muebles, ni ventanas, donde mi único aliado sea la oscuridad, y sentirme como si me hubiera pasado por encima un tanque. Es en estos momentos cuando me siento desorientada y me pregunto que debo hacer. ¿Cuantas veces me ha pasado esto? ¿Cuantas veces he creído es él... ? Y me he roto la boca contra la pared.
Sí, puedo decir que tengo miedo, mucho miedo de saber que estoy dando mi corazòn por alguien; y es que es el único que tengo.. Ya está magullado, y si terminan por romperlo, no voy a tener nada que dar. Pero es algo, algo es lo que me hace arriesgarmelo todo, doble o nada. Algo que no puedo evitar.Y lo vas llevando día a día, y día tras día va aumentando. Hasta que te das cuenta que no cabe dentro de ti y que no puedes aguantarlo, que necesitas gritarlo a los 4 vientos y quedarte sin voz , que necesitas llorar como si mañana fuese tu ultimo día, pero es entonces cuando aparece, y solo con abrir los ojos y mirarte , se te olvida el mundo, el reloj se para y te contraes, se te oprime el pecho de una forma un tanto excitante, y terminas por dejar de pensar. Y todo da lo mismo, nada es tan importante como para pensarlo en ese momento. ¿Y sabes? Lo único importante son esos ojos que te están mirando, con el alma.
Puede que salga mal, y tengo miedo. Puede que duela ver el final cuando se acerque, duele fracasar, pero más me duele no dejarme llevar por los impulsos y pensar más tarde que hubiera podido ser... Más duele reprimir y explotar cuando ya no tienes nada, mas duele perder la oportunidad de tenerlo todo por miedo a perder, por eso a mi me gusta arriesgar.
Y quizás me este equivocando otra vez .. Pero no puedo evitarlo, en el amor no hay tiempo ni edad, no hay cultura, ni raza, ni interés , el amor viene sin más y no puedes evitarlo, es lo que sientes al fin y al cabo..
Nadie manda en esto y tanto en la guerra como en el amor, todo vale.
Que me vista, por lo pies. Que me desayune. Un hombre al que no haga falta mentirle. Que me ensucie y no tenga miedo de ponerme del revés.
— May (@doucesouffrance) octubre 14, 2014
Un vestido carece totalmente de sentido, salvo el de inspirar a los hombres el deseo de quitártelo.
— May (@doucesouffrance) agosto 26, 2014
miércoles, 12 de junio de 2013
En la guerra y en el amor, todo vale.
jueves, 6 de junio de 2013
Creía que eran un par de pastillas.
Cerré la puerta. Por fin estaba en un sitio seguro, en mi casa, en un lugar dónde con firmeza sabía que nadie me iba a perseguir con sus miradas o a retenerme con sus palabras. Me di cuenta de lo difícil que era vivir, y por un momento mi propia ansiedad me hizo pensar en la posibilidad de no seguir con este juego, en el que siempre ganan los de siempre. Levanté la vista y entre la borrosa vista del salón por las lágrimas vi una foto. Qué recuerdos me transmitía esa foto. Ahí, en ese pequeño marco pude ver otra vida diferente, una vida que me hacía feliz, dónde el campo era verde y el aire era limpio. El agua me rozaba los pies y el viento me acariciaba la cara y el pelo. Por un instante sonreí. Me di cuenta que era la primera vez que sonreía en mucho tiempo y me hizo mirar al lado de fotografía, otra. Cuanto la echaba de menos... Rompí a llorar de nuevo y entonces el pitido del teléfono me sacó de mi tristeza. Lo maldecía, era tarde, ¿quién coño llamaba a esta hora?. Me armé de valor y relajé mi furia para cogerlo. Conteste con un simple ¿sí? y la voz que llegó a mi oído hizo que las lágrimas se secaran solas, que el corazón latiera con ganas y no por pura rutina. Mil pulmones estaban llenos de aire pero no era capaz de decir ni una sola palabra. Tenía ganas de gritar, reír y llorar, pero esta vez de felicidad.Me dijo que me esperaba, que saliera a la calle. Colgué y fui corriendo a por ella, a por el amor de mi vida que me había dejado hace un par de meses para no volver. Se me hizo eterno el recorrido del salón hasta la puerta. En cuánto abrí, pude verla a lo lejos. En la calle ya no llovía ni hacía frío, un sol radiante brillaba y mi piel reducía debajo de ella. Corrí y corrí hasta quedarme sin aire, pero llegué. Otra vez, entre sus brazos, otra vez pude acariciarla. Seguía igual de guapa que en vida y el impulso de besarla se adueñó de mi. Por unos instantes me aparté. ¿Qué hacía ella allí? Hace 2 meses y 3 días exactamente que yo misma la vi hundirse bajo tierra. Le pregunté.
-Mi amor ¿eres tú o me he vuelto loca?
-Cariño, soy yo.
-Me puedes..
-Shh calla, ahora vamos a vivir lo que no nos dio tiempo, mi vida.
Bi...Bi...Bi...
-Uno, dos, tres.
-Se nos va.
-Se ha tomado una dosis muy grande de analgésicos.
-No, no, no, otra vez no.
Bi.........................
-Doctor, la hemos perdido.
-Hora de la muerte: 00:00 Fecha: 14/01/2025
-Mi amor ¿eres tú o me he vuelto loca?
-Cariño, soy yo.
-Me puedes..
-Shh calla, ahora vamos a vivir lo que no nos dio tiempo, mi vida.
Bi...Bi...Bi...
-Uno, dos, tres.
-Se nos va.
-Se ha tomado una dosis muy grande de analgésicos.
-No, no, no, otra vez no.
Bi.........................
-Doctor, la hemos perdido.
-Hora de la muerte: 00:00 Fecha: 14/01/2025
Altair
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)